Sucedió el dia de ayer: Antes que empezara un evento entre directivos entré al salón Amatitlán del Hotel Westin Camino Real. Me entró la duda al observar que no había ninguna persona que me atenderia, a pesar que tenía instrucciones precisas de cubrir una cena especial.
Caminé por el salón para buscar a algún encargado y escuché claramente las notas de un piano. Al final del salón se encontraba el dichoso piano pero ¿Quién lo tocaba? No había obscuridad muchomenos poca luz, estaba totalmente claro.
En ese momento aproveché para sacar la cámara de video y captarlo: Un fantasma interpretando en un piano. Vean el video.
Y si… es una de las pianolas del Museo de los Músicos Invisibles. En un evento reciente se presentaron los dueños y restauradores de estas pianolas para deleitar al público presente… eso es lo bueno de llegar temprano: disfrutar las sorpresas de la vida.

















