Cuando era joven tu tío Ernesto me invitó a participar en ABC, la Asociación de Banda Ciudadana, y aprendí a usar el radio de 11 metros. Era interesante comunicarse por medio del radio y preguntar a la otra persona ¿Cómo se copia (escucha)? , luego respondía Alto y Fuerte.
Hace poco te volvimos a ver con tu mamá en la clínica del médico. Oímos un rascar continuo, algo conocido por nosotros, un llamado de vida: era tu corazón latiendo.
Y el doctor Ovalle nos dijo contento: se escucha Alto y Fuerte.
A partir de este momento estamos transmitiendo desde la repetidora de nuestro veinte: Charlie Alfa.
Varios radioaficionados y emprendedores de radio y televisión pudieron haber dicho estas palabras al momento de instalar sus repetidoras o antenas de transmisión en el punto más alto que rodea el Valle de la Ermita: El Cerro Alux.
Siempre me llamo la atención ese conjunto de antenas que velaban desde ese punto el sueño y los quehaceres de los capitalinos. Recuerdo cuando regresaba de los conciertos que dábamos con el Coro Universitario y veía desde el asiento trasero del carro del mayor de nosotros esas luces intermitentes que me invitaban a soñar.
Soñaba pasar una noche oyendo todas las transmisiones oficiales y no oficiales, música, comentarios, noticias e incluso confesiones de los locutores hasta llegar a la madrugada y ver el amanecer desde ese punto.¿De que se habrán enterado esas antenas repetidoras?
Medio siglo después logré caminar hasta el lugar denominado Senderos de Alux. Un sitio cercano a las antenas pero al mismo tiempo tan lejano de la comunicación tecnológica.El lugar tiene varios caminos interpretativos que hacen disfrutar el silencio, lo verde y lo sincero de la naturaleza.
Su ingreso es fácil: a 200 metros de la pasarela que se ubica después del Mirador de la Carretera Interamericana-yendo a San Lucas Sacatepequez- puedes ingresar a la derecha y subir en carro hasta la entrada. Cuesta Q.10.00 y vale la pena llevar agua, comida y repelente de mosquitos para poder disfrutar el ambiente.
¿Qué puedo decirles? Seria bueno desviarse un día que vayan a donde va todo el mundo y rompan la monotonía de ir a San Lucas, La Antigua o Tecpan.Anímense, es bueno conocer lugares nuevos.
Antes era una gran esquina en la zona 9. Hoy esa esquina se la comió un restaurante de comida italiana. Igual tiene su piscina y su área verde para que las niñas y jovencitas puedan jugar.
Al cubrir el 75 aniversario de su fundación en Guatemala, me recordé de los viajes que hacíamos con la Revista Chicos y su directora Inés de Sandoval a los distintos puntos de Guatemala.Con mi hermano mediano conocimos el antiguo aeropuerto, el Lago de Amatitlán en tren, el Teatro Nacional y la Politecnica en San Juan Sacatepéquez.
Recuerdo que yo tenia 9 años y el - junto a mis primos- rondaba por los 14 o 15.Como comprenderán en ese tiempo lo que menos me interesaba era tener amigas pero ellos si. ¿Cuántas muchachas guías conocieron? No lo se. Solo recuerdo que fue un buen pretexto para pasar alegres las vacaciones: Ellos “conectando” y yo conociendo lugares de Guatemala.
En la actividad aproveché para hacer fotos. Espero sus comentarios al respecto. Y como siempre: un saludo de las Muchachas Guías.Espero les guste.