
A partir de este momento estamos transmitiendo desde la repetidora de nuestro veinte: Charlie Alfa.
Varios radioaficionados y emprendedores de radio y televisión pudieron haber dicho estas palabras al momento de instalar sus repetidoras o antenas de transmisión en el punto más alto que rodea el Valle de
Siempre me llamo la atención ese conjunto de antenas que velaban desde ese punto el sueño y los quehaceres de los capitalinos. Recuerdo cuando regresaba de los conciertos que dábamos con el Coro Universitario y veía desde el asiento trasero del carro del mayor de nosotros esas luces intermitentes que me invitaban a soñar.
Soñaba pasar una noche oyendo todas las transmisiones oficiales y no oficiales, música, comentarios, noticias e incluso confesiones de los locutores hasta llegar a la madrugada y ver el amanecer desde ese punto. ¿De que se habrán enterado esas antenas repetidoras?


Medio siglo después logré caminar hasta el lugar denominado Senderos de Alux. Un sitio cercano a las antenas pero al mismo tiempo tan lejano de la comunicación tecnológica. El lugar tiene varios caminos interpretativos que hacen disfrutar el silencio, lo verde y lo sincero de la naturaleza.
Su ingreso es fácil: a
¿Qué puedo decirles? Seria bueno desviarse un día que vayan a donde va todo el mundo y rompan la monotonía de ir a San Lucas,
Feliz día, feliz noche y feliz semana.




